¿Por qué importan las ideas y la identidad en el litigio del cambio climático?

Las investigaciones existentes acerca del litigio del cambio climático ignoran las preguntas de quién utiliza el derecho para abordar la crisis climática. ¿Pero quién no está llegando a las cortes y por qué?




 

Este artículo hace parte de la serie Up Close de OGR “La emergencia climática ante las cortes," sobre la difusión global de litigios basados en derechos humanos que buscan impulsar accciones contra el cambio climático.

 


El número de casos legales de cambio climático ha crecido rápidamente y se ha expandido por el mundo. Muchos han logrado decisiones judiciales históricas, han tenido amplia cobertura en medios y han inspirado otros litigios potenciales y análisis académicos. Tres de los acontecimientos recientes más importantes son: 1) el crecimiento del litigio del cambio climático en el sur global; 2) la naturaleza “poco sexy” de muchos casos de cambio climático; y 3) un reconocimiento creciente de que en realidad no sabemos mucho acerca de los impactos sociales más amplios de esos casos. El aumento de los casos y nuestro entendimiento del potencial y las limitaciones del litigio contribuyen a la idea de que el litigio del cambio climático está por todos lados.

Sin embargo, tiende a existir un “sesgo de selección” en el que los abogados e investigadores legales hablan acerca del litigio del cambio climático: un enfoque desproporcionado en los casos exitosos e históricos y una tendencia a pasar por alto los casos que pudieron haber sido conciliados fuera de las cortes, los que no lograron resultados legales innovadores y los “no casos”, es decir, las problemáticas o las personas que no parecen estar representadas en las cortes. Las investigaciones existentes acerca del litigio del cambio climático ignoran las preguntas de quién está utilizando el derecho para abordar la crisis climática, por qué y con qué consecuencias, así como quién no está llegando a las cortes y qué genera esta falta de acción.

Las investigaciones acerca de cómo los movimientos sociales utilizan el derecho pueden ser útiles para quienes consideran distintas formas de usarlo para combatir la crisis climática. Los académicos, desde los cincuentas, han estudiado los grupos que han utilizado el derecho y sus éxitos y fracasos; desde la abolición de la esclavitud hasta la campaña por el matrimonio igualitario, hay lecciones importantes que aprender de los esfuerzos de quienes han ido a las cortes antes que nosotros.

¿Qué explica el giro a las cortes de los asuntos climáticos?

La estructura de oportunidad legal

Hay limitaciones e incentivos dentro de cualquier sistema legal para usar el derecho. Ellen Ann Andersen, en su brillante libro sobre el litigio de los derechos de personas homosexuales, señala que las leyes disponibles, las regulaciones procedimentales (como las reglas de costos) y la presencia de jueces receptivos son parte de los factores que moldean los orígenes, el progreso y los resultados del litigio. En el caso del cambio climático, la forma en la que la ciencia climática interactúa con la estructura de oportunidad legal importa. Los hallazgos de los estudios de ciencia y tecnología, liderados por el trabajo de Sheila Jasanoff, sugieren que los tipos y el grado de certeza que brinda la evidencia científica, el conocimiento científico y la capacidad del poder judicial y los estándares de evidencia requeridos para crear argumentos legales causales convincentes pueden importar en el litigio del cambio climático. En un artículo reciente de Law & Policy, muestro también que la ciencia del cambio climático puede ser un resultado importante de los casos legales.

La estructura de apoyo para el litigio climático

El revolucionario libro de Charles Epp acerca de la importancia de las “estructuras de apoyo”, como organizaciones, abogados y financiación, para la expansión de los derechos y el uso de las cortes es útil para quienes consideran las acciones legales climáticas. Por ejemplo, hay temas importantes acerca del papel que desempeñan las financiadoras en el litigio del cambio climático, incluidas tanto las que defienden las emisiones de gases de efecto invernadero como las que las atacan. Así, las investigaciones en Climatic Change muestran que las financiadoras han desempeñado un papel importante en la creación y crecimiento del contramovimiento por el cambio climático en los EE. UU. Una investigación publicada el año pasado en Nature Climate Change muestra que han surgido tácticas legales como parte de un conjunto coordinado de estrategias para frustrar las campañas de desinformación masiva acerca del cambio climático.

Importan las ideas, las identidades y el tiempo

Mi investigación anterior exploró el giro del movimiento por los derechos de las personas discapacitadas hacia el litigio, y subraya el papel que desempeñan las ideas y las identidades para llevar a un grupo a la corte. Afirmo que cuando la noción de ser un “receptor de derechos” se vuelve una parte central de la identidad colectiva de una organización, es más probable que las cortes se vean como un camino apropiado a través del cual alcanzar el cambio social. También encontré que las divisiones del trabajo dentro de un movimiento social pueden moldear la propensión de una organización a buscar una corte.

Las ideas y las identidades también pueden importar en el litigio del cambio climático. Esto incluye tanto las normas (las creencias e ideas acerca de qué es apropiado o cómo deberían ser las cosas) y el conocimiento científico. Como lo mencioné antes, la creciente certeza científica puede desempeñar un papel importante como chispa para tomar la decisión de ir a las cortes. Las ideas científicas también pueden volverse relevantes a través de la incorporación de expertos en cambio climáticos y del involucramiento de las organizaciones que hacen ciencia como parte de la “estructura de apoyo” para el litigio del cambio climático.

 ¿Cuáles voces se escuchan en las cortes y cuáles se excluyen?

Las identidades también pueden ser una faceta importante para muchos casos de cambio climático. Piensen, por ejemplo, en la importancia de haber tenido demandantes jóvenes en Juliana y en el caso de los 25 jóvenes demandantes en Colombia y en los marcos de justicia intergeneracional que estaban en el centro de esos casos. La afirmación o negación de las identidades a través de los casos en las cortes y sus actividades de campaña relacionadas pueden tener impactos profundos en si el litigio se vuelve una herramienta para empoderar u oprimir a los litigantes y a las comunidades de base.

Finalmente, cabe anotar que estas facetas de la cultura organizacional, incluido el repertorio de tácticas de una organización, son (al menos en parte) un legado de sus experiencias anteriores. En suma, importa la historia. Si una organización ha litigado anteriormente y ha alcanzado sus objetivos, es más probable que esté abierta a litigar de nuevo.

¿Por qué prestarle atención a estos temas?

Las respuestas a estas preguntas de quién utiliza el derecho importan por al menos tres razones principales. Primero, para entender y evaluar la efectividad del litigio del cambio climático es importante saber qué y quién está liderando un caso y la manera en la que un caso legal puede encajar en una teoría de cambio de una organización. Perder en la corte puede ser increíblemente productivo si un caso genera consciencia acerca de un problema, cambia la manera en la que los medios cubren el tema o incita a otras formas de movilización.

Segundo, abordar estas preguntas nos puede ayudar a entender por qué se cumple la legislación ambiental y de cambio climático en algunas jurisdicciones y no en otras; por qué se usa para abordar algunos tipos de problemas y no otros. Cuando los mecanismos para hacer cumplir el derecho ambiental se dejan sobre todo a terceros, estas preguntas son aún más significativas porque la gobernanza judicial estará determinada por los casos que lleguen a las cortes.

Finalmente, también es útil considerar la legitimidad democrática y social de estos casos: ¿cuáles voces se escuchan en las cortes y cuáles se excluyen? ¿Qué tan responsables son algunos actores colectivos que llevan estos casos y es este el mejor uso de sus recursos para lidiar con la crisis climática? ¿Qué implicaciones tiene esta forma de movilización sobre la gobernanza democrática? Históricamente, las críticas a la movilización legal provienen tanto de la derecha como de la izquierda. La derecha critica la naturaleza “antidemocrática” del fenómeno de “regular por medio de litigios” y usan expresiones como “jueces activistas”. La izquierda tiende a enfocarse en las maneras en las que el sistema legal puede ser visto como una fuerza conservadora, en minúscula, que incrusta y mantiene las desigualdades estructurales y sociales y que no se va a alcanzar una justicia significativa, incluida la justicia climática, a través del litigio.

Es importante tener en mente estas preocupaciones normativas tanto para los profesionales en la forma en la que toman decisiones de si, cómo y dónde litigar, como para los investigadores en cómo decidimos evaluar empíricamente si el litigio del cambio climático realmente está haciendo la diferencia que queremos que haga.

 

 

 

ORIGINALLY PUBLISHED: June 29, 2020

Lisa Vanhala es profesora de ciencia política en University College London.

 


 

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