Persistencia creativa: las respuestas de los fondos de mujeres a la reacción contra el feminismo

La reacción generalizada contra los valores progresistas y las crecientes restricciones legales han provocado respuestas creativas por parte de las activistas y los fondos de mujeres.


By: Augusta Hagen-Dillon
October 23, 2017

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Este mes, Prospera - International Network of Women’s Funds (Red Internacional de Fondos de Mujeres), organizará su 10.ª Reunión Bienal en Colombo, Sri Lanka. En ella se reunirán los 37 fondos que son miembros plenos de la Red, sus socios de financiamiento y sus aliados. La Bienal, dedicada al tema del “Desarrollo de la resistencia y la resiliencia”, es una oportunidad única para que los fondos de mujeres y sus aliados realicen una reflexión crítica y celebren nuevos compromisos que vayan más allá de las comunidades y organizaciones individuales.

El auge de los partidos políticos de derecha, la reacción generalizada contra los valores progresistas y las crecientes restricciones financieras y legales a la justicia social y los movimientos feministas son algunas de las amenazas cada vez mayores que enfrentan los derechos humanos de las mujeres, las niñas, las personas trans* y sus comunidades. En consecuencia, quienes financian estos movimientos sociales están analizando cuáles son las razones de esta tendencia y qué se puede hacer al respecto.

En muchos sentidos, la oleada actual de reacciones negativas es tan solo la manifestación más reciente de un sistema global basado en la desigualdad y la injusticia, y es el resultado de los crecientes desafíos al statu quo. Al tratar de trasformar un mundo basado en la explotación y la dominación por parte del hombre (blanco), las organizaciones de derechos de las mujeres y quienes las financian siempre se han opuesto directamente a aquellos con un interés personal en conservar el poder y tienen una larga historia de enfrentar reacciones en su contra.

Agrupación Juvenil de Mujeres Activas, Guatemala. FCAM’s grantee partner. Fondo Centroamericano de Mjueres (All rights reserved).

Women’s funds are successfully resisting and persisting in a number of creative ways.


Como espacio de encuentro para los fondos internacionales de mujeres, Prospera se encuentra en una posición única para observar las tendencias desde el interior de la comunidad de financiamiento para las mujeres. Desde este punto de vista, hemos observado cómo los fondos de mujeres emergen de momentos de “crisis” (incluidos el cierre forzoso de las organizaciones de financiamiento para mujeres y las leyes cada vez más restrictivas sobre el financiamiento extranjero) como creadores, fuentes de influencia y financiadores de movimientos.

Los fondos de mujeres resisten y persisten con éxito de diferentes maneras creativas. Algunas de ellas son creando alianzas entre distintas comunidades, actuando como puentes entre las comunidades locales y la comunidad de financiamiento en su conjunto, y aumentando el énfasis en el autocuidado a nivel individual y organizacional.

Creación de alianzas más allá de las divisiones tradicionales entre comunidades. La Ecumenical Women’s Initiative (EWI) (Iniciativa Ecuménica de Mujeres), un fondo de mujeres regional y secular con sede en Croacia, ha trabajado durante más de una década en un contexto de posguerra en el que el aumento de la xenofobia, el nacionalismo y los fundamentalismos religiosos amenazan con destruir los esfuerzos de paz y reconciliación. Estos cambios, junto con la disminución en el financiamiento para las organizaciones de base, especialmente los grupos dirigidos por mujeres, la creciente apatía civil y el aumento de los niveles de violencia contra las mujeres, llevaron a EWI a concentrarse en la creación de solidaridad.

Bajo el lema de “ir a la fuente del problema”, EWI aprovechó su red de activistas y académicas feministas para identificar aliadas dentro de las instituciones religiosas patriarcales.

Bajo el lema de “ir a la fuente del problema”, EWI aprovechó su red de activistas y académicas feministas para identificar aliadas dentro de las instituciones religiosas patriarcales: la Iglesia Católica y las comunidades ortodoxas e islámicas. EWI apoya a académicas feministas con becas dentro de cada una de estas instituciones para llevar a cabo investigaciones sobre temas estratégicos y ofrece un espacio seguro para amplificar sus voces, que a menudo son silenciadas por las instituciones a las que pertenecen. EWI puede establecer vínculos con mujeres en estas instituciones al acercarse a ellas como pares y, de esa manera, descubrir necesidades y luchas compartidas. Después, las investigaciones e ideas generadas se incorporan en seminarios y proyectos en las comunidades de base con mujeres de diversos orígenes religiosos y seculares, como una herramienta para informar, empoderar y movilizar. De esta forma, EWI apoya el cambio de actitudes, fomenta la responsabilidad social e impulsa el compromiso con la convivencia pacífica entre distintas religiones. Por ejemplo, una participante recibió el apoyo de EWI para hacer investigación y producir un manual de enseñanza sobre la educación religiosa musulmana para su uso en las escuelas de Sarajevo a fin de contribuir a contrarrestar el aumento de la violencia y la radicalización entre los jóvenes. El manual se utilizó en 91 escuelas de Bosnia y Herzegovina y, más adelante, se presentó al gobierno alemán como una estrategia eficaz para trabajar en comunidades con varias religiones. En términos más generales, al proporcionar espacio, herramientas y tiempo para analizar a fondo y abordar las emociones e identidades complejas, EWI está generando un movimiento de resistencia basado en la confianza y en una sensación de capacidad de acción colectiva. 

Apoyo a la investigación y el análisis con enfoque de género para fortalecer la resistencia. Históricamente, los fondos de mujeres han brindado un apoyo básico y flexible a los activistas y organizaciones que están en el frente de la batalla por el cambio social. Sin embargo, aunque cada vez más financiadores intentan tomar medidas proactivas para enfrentar la reducción de espacios, estos esfuerzos carecen de un análisis de género. Si los financiadores no entienden cómo afecta a los diferentes grupos la creciente reacción contra la sociedad civil y los valores progresistas, las estrategias de financiamiento pueden perpetuar la situación e incluso dañar, en lugar de fortalecer, el trabajo de resistencia. Para abordar esta brecha de conocimiento, Urgent Action Fund (Fondo de Acción Urgente) y Mama Cash encargaron una investigación sobre los aspectos de género en la reducción de espacios, la cual culminó en un informe que sirve de herramienta, recurso y testimonio. Este tipo de análisis basado en pruebas empíricas ayuda a desarrollar intervenciones y financiamiento diseñados estratégicamente para abordar cuestiones de género.

Además, de acuerdo con las investigaciones, la principal fuente de influencia sobre las fundaciones son sus colegas. Los fondos de mujeres conocen a profundidad las comunidades a las que apoyan y tienen vínculos arraigados con ellas. Esta función de enlace es crítica para llevar las ideas y experiencias de las mujeres, las niñas y las personas trans* a la comunidad de financiamiento en su conjunto. Por ejemplo, Semillas, un fondo mexicano de mujeres, organiza reuniones anuales en las que las socias beneficiarias pueden presentar su trabajo y hablar sobre los principales acontecimientos y prioridades. Los resultados de estas conversaciones se comparten en toda la comunidad de Semillas y se utilizan para diseñar reuniones más específicas entre donantes y grupos beneficiarios, para aprender, intercambiar y fortalecer la filantropía feminista.

Fomento de la resiliencia en personas y organizaciones. En muchas partes del mundo, las activistas por los derechos de las mujeres enfrentan amenazas físicas y emocionales violentas. Incluso para aquellas que no están en peligro inmediato, la ansiedad sobre las tendencias negativas y la presión abrumadora para contrarrestarlas muchas veces implica un descuido del “yo” en nombre de la resistencia colectiva. Sin embargo, el autocuidado es un acto de resistencia política y para fomentar la resiliencia, nuestro trabajo debe basarse en el bienestar, la compasión y el amor.

Muchos fondos de mujeres han emprendido iniciativas para contribuir de mejor manera a que sus socias beneficiarias desarrollen resiliencia y para inspirar a otros financiadores a reconocer, valorar y apoyar el autocuidado. En particular, el Fondo de Acción Urgente de América Latina ha desarrollado un programa central en torno al “Activismo sostenible”, dedicado a fortalecer las capacidades de las socias beneficiarias en materia de protección y bienestar, con el objetivo de crear mejores condiciones y estrategias para ejercer el activismo. HER Fund, con sede en Hong Kong, creó recientemente HER Hub, un centro y plan de estudios para capacitar, educar y apoyar a las mujeres y las niñas líderes a fin de desarrollar las habilidades y redes que necesitan para resistir el desgaste, así como apoyarlas en el desarrollo de resiliencia, concentración y equilibrio personal para fortalecer sus organizaciones y aumentar los resultados para las mujeres y niñas marginadas de Hong Kong. Por otra parte, FRIDA, The Young Feminist Fund (El Fondo de Jóvenes Feministas), ha destacado la importancia del autocuidado, con el lanzamiento de la campaña Tormenta de solidaridad a principios de septiembre. FRIDA usó las redes sociales para generar impulso y compartir historias, herramientas y reflexiones. En lugar de ofrecer estrategias predefinidas, la campaña ayudó a los participantes a tomar conciencia sobre las necesidades de autocuidado y encontrar sus propias maneras de atenderlas.

En las comunidades de justicia social, los esfuerzos de resistencia serán más efectivos si se entienden como parte de la construcción, la dinamización y la dotación de recursos de una lucha a largo plazo, en lugar de una respuesta exigida por el momento. Sin embargo, reconocer que la reacción negativa actual es parte de una lucha continua no significa descartar la gravedad de lo que estamos enfrentando. La situación actual es precaria: los cambios políticos recientes en distintos países, junto con las catástrofes naturales relacionadas con el cambio climático, podrían deshacer las ganancias tan difícilmente obtenidas y frenar el progreso de los derechos de las mujeres, las niñas y las personas trans* por muchos años. Este momento requiere emprender una profunda introspección, formular estrategias y participar en nuevas formas de acción colectiva; la capacidad de hacerlo de manera efectiva es quizás la estrategia de resistencia y resiliencia más importante.

 


Augusta Hagen-Dillon es oficial de programa en Prospera - International Network of Women’s Funds.


 

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