Los judíos y los musulmanes en Estados Unidos podrían unirse gracias a un adversario común

Los nativistas locales en EE. UU. rechazan tanto a los judíos como a los musulmanes; esto podría motivar a ambos grupos a buscar un entendimiento mutuo.



Photo: Lorie Shaull/Flickr (CC BY-SA 2.0)


El presidente Trump está intentando abrir una brecha entre los judíos estadounidenses y el Partido Demócrata. Para ello, afirma que al Partido Republicano le interesa más proteger al pueblo judío en el país y en el extranjero. También quiere avivar las tensiones entre los judíos estadounidenses y los musulmanes estadounidenses. Le encanta atacar a las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, entre otras personas, acusándolas de antisemitismo debido a sus posturas con respecto a la política estadounidense sobre el conflicto israelí-palestino.

Sin embargo, nuestra investigación basada en encuestas indica que la mayor amenaza para los derechos de la población judía proviene de los nativistas estadounidenses locales, a los que definimos aquí como personas que creen que hay que priorizar los derechos y las necesidades de los estadounidenses blancos y cristianos. Estas personas rechazan a una variedad de grupos que consideran ajenos a su país y, de acuerdo con nuestra investigación, su rechazo es aún más vehemente con respecto a los musulmanes que a los judíos. Por lo tanto, los judíos y los musulmanes estadounidenses tienen un adversario común que se encuentra, en su mayor parte, entre los partidarios más comprometidos del Sr. Trump.

Nuestras afirmaciones se basan en una encuesta que realizamos a fines de 2018 con la ayuda de YouGov, una empresa de encuestas de investigación, que entrevistó a una muestra representativa a nivel nacional de 2,000 adultos estadounidenses.

Les preguntamos: “¿Qué tan importante es para usted proteger los derechos de los siguientes grupos de personas que viven en Estados Unidos?”. Después, mencionamos 22 grupos distintos, incluidos los judíos y musulmanes. También preguntamos: “¿Qué tan importante le parece que el gobierno estadounidense proteja a los siguientes grupos que viven fuera de EE. UU.?”. En esta ocasión mencionamos a 16 grupos distintos, incluidos, una vez más, los judíos y musulmanes.

¿Qué determina las opiniones de los estadounidenses sobre la importancia de los derechos de los judíos y musulmanes en el país y en el extranjero? El Sr. Trump sugiere que lo más importante es la afiliación partidista, el hecho de ser demócrata o republicano. Pero ¿qué dicen las cifras?

Para averiguarlo, realizamos un análisis estadístico en el que predecíamos las opiniones de los encuestados sobre la importancia de proteger los derechos de los judíos en función de su afiliación republicana o demócrata. Después, agregamos una serie de factores adicionales, como la edad, las preocupaciones financieras, la identidad religiosa y el nivel educativo.

Un análisis estadístico más profundo sugiere que la orientación subyacente que motiva las opiniones de los encuestados sobre los derechos de los judíos es el nativismo.

Los resultados son exactamente lo contrario de la predicción implícita del Sr. Trump. Entre más se identificaban los encuestados con el Partido Republicano, más negativa era su actitud con respecto a los derechos de los judíos, tanto en el país como en el extranjero. Los republicanos no judíos y fuertemente comprometidos con su partido asignaron una calificación 12 % más baja a la importancia de los derechos de los judíos estadounidenses que la asignada por los demócratas no judíos y fuertemente comprometidos con su partido. Asimismo, su evaluación de la importancia de los derechos de los judíos en el extranjero fue 16 % menor.

Un análisis estadístico más profundo sugiere que la orientación subyacente que motiva las opiniones de los encuestados sobre los derechos de los judíos es el nativismo, es decir, el dar prioridad a los estadounidenses blancos y cristianos. Para medir la opinión nativista, combinamos las respuestas a una serie de preguntas sobre la vulnerabilidad percibida de los blancos en Estados Unidos; el resentimiento con respecto a las políticas destinadas a ayudar a las personas afroestadounidenses a superar los legados de la discriminación; y los puntos de vista sobre las políticas de inmigración y refugiados. Encontramos una coherencia estadística entre las respuestas a estas preguntas, lo que indica que representan una creencia básica más profunda.

En un análisis estadístico separado, comparamos el impacto conjunto de la identificación partidista y el nativismo en las creencias de los encuestados sobre la importancia de los derechos de la población judía. Una vez que se toma en cuenta el sentimiento nativista, el mero hecho de que una persona se identifique como republicana no hace que tenga menos probabilidades de creer en la importancia de los derechos de los judíos que una que se identifica como demócrata. La intensidad del sentimiento nativista fue el factor más importante. Los nativistas más fervientes estaban un 27 % menos interesados en proteger los derechos de los judíos dentro del país que las personas menos nativistas. Las personas muy nativistas estaban 37 % menos interesadas en proteger los derechos de los judíos que viven en el extranjero.

Nuestros cálculos sugieren que las personas con sentimientos nativistas fuertes representan un poco más del 20 % de la población adulta en los Estados Unidos, es decir, alrededor de 40 millones de individuos.

Estos nativistas también expresaban rechazo hacia los musulmanes, y su islamofobia era mucho más fuerte que su antisemitismo. Las personas con un fuerte sentimiento nativista eran un 76 % más escépticas con respecto a la necesidad de proteger los derechos de los musulmanes estadounidenses que las no nativistas y un 85 % más escépticas con respecto a los derechos de los musulmanes que viven en el extranjero.

¿Cuántos nativistas hay en Estados Unidos y dónde se agrupan, en términos de política? Nuestros cálculos sugieren que las personas con sentimientos nativistas fuertes representan un poco más del 20 % de la población adulta en los Estados Unidos, es decir, alrededor de 40 millones de individuos. El siete por ciento de ellos se identifican como demócratas, el 50 % se identifican como republicanos y el 34 % se identifican como independientes. El sesenta y cuatro por ciento de las personas muy nativistas de nuestra muestra dijeron que votaron por el Sr. Trump en las elecciones presidenciales primarias del Partido Republicano en 2016. El setenta y siete por ciento de las personas muy nativistas de nuestra muestra informaron que votaron por el Sr. Trump en las elecciones generales de 2016, comparado con un 3 % por Hillary Clinton.

Nuestro análisis muestra algunas realidades difíciles sobre el antisemitismo y la islamofobia en los Estados Unidos. En primer lugar, sí existe un grupo de personas en este país que no cree en los derechos de los judíos, y cuenta con decenas de millones de integrantes. Sin embargo, pese a la advertencia del Sr. Trump, estas personas rara vez se identifican con el Partido Demócrata. Su presencia es mucho mayor entre los adeptos del Partido Republicano y del propio presidente.

En segundo lugar, a pesar de las comprensibles tensiones entre los judíos y los musulmanes estadounidenses sobre la política en el Medio Oriente, ambas comunidades enfrentan a los mismos detractores dentro del país. Los nativistas estadounidenses rechazan a ambas comunidades y creen que los derechos de los judíos y los musulmanes son relativamente poco importantes.

A medida que se extiende el debate sobre la Sra. Omar, la Sra. Tlaib, la comunidad judía y el presidente Trump, hay que tener en cuenta que los judíos y los musulmanes tienen un antagonista en común: los nativistas que apoyan a Trump. A los judíos y los musulmanes estadounidenses les convendría más trabajar juntos contra esta amenaza local compartida que criticarse mutuamente por sus desacuerdos políticos sobre el Medio Oriente.

 

Este artículo fue publicado originalmente por The New York Times.

 

ORIGINALLY PUBLISHED: January 21, 2020

James Ron is an independent research consultant who has consulted for Human Rights Watch since 1992, and for Life for a Child since 2010. (add hyperlinks). He has consulted for the Canadian government,  International Committee of the Red Cross, and CARE-USA. From 1999 to 2020, James was a professor at Johns Hopkins University, McGill, Carleton University, and the University of Minnesota. He holds a PhD in sociology from UC Berkeley, and a BA from Stanford. Follow him @JamesRon_1.

Howard Lavine es decano asociado de Ciencias Sociales en la Facultad de Artes Liberales y titular de la cátedra Arleen C. Carlson de ciencia política en la Universidad de Minnesota. Sígalo en Twitter: @howard_lavine


 

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