La creación de un escenario futuro

Esta ficción creativa se basa en señales reales de cambio para construir un escenario en torno a los tipos de riesgos y oportunidades que el futuro podría deparar al movimiento de los derechos humanos.




Si entendemos que un pequeño cambio en la ecuación política o tecnológica de hoy puede crear olas en la próxima década, este texto proporcionará una brújula aproximada de cómo podrían evolucionar las cosas al responder a ciertas suposiciones. Lejos de ofrecer un conjunto de predicciones, esta sección se basa en una metodología exploratoria para construir diferentes escenarios con el objetivo de fomentar el debate sobre los tipos de riesgos y oportunidades que puede deparar el futuro, y los tipos de acciones que podríamos tener que tomar ahora para dar forma a las probabilidades a las que nos enfrentaremos más adelante.

El contexto que subyace a este escenario es la “datificación” suelta, es decir, los procesos que operan en ausencia de un marco de derechos exigibles, junto con los desarrollos tecnológicos que se esfuerzan por aumentar el valor. Los objetivos de estos procesos autogeneradores son crear valor sin un marco establecido que pueda requerir cualquier forma de gobernanza o aplicación. En este contexto construimos el siguiente escenario.

Mareas de la dataficación suelta

Tras la década de violencia desencadenada por el colapso de los ecosistemas, algunos grupos dispersos se unen para producir y recoger datos muy específicos. Estos grupos forman alianzas estratégicas para debatir cómo se va a mantener la infraestructura básica de comunicaciones, y acuerdan los valores que definen cómo se pueden utilizar sus datos.

Cada grupo de datos refleja comunidades específicas y sus necesidades, y estos grupos suelen unirse a otros cuando las necesidades o los intereses circunstanciales se alinean. La identidad de las personas también se ve determinada por su elección de agrupaciones, ya que al elegir una agrupación también están señalando y revelando los elementos y características que consideran más representativos de sus identidades.

Estas entidades de datos —a menudo, y por razones puramente culturales, formadas en torno a figuras jurídicas históricas como los fideicomisos o las cooperativas— se constituyen a partir de valores autogenerados. Una vez discutidos y fijados los parámetros, las entidades son capaces de negociar de forma autónoma, en nombre de sus miembros, con otras entidades sobre la forma de acceder y utilizar los datos.

Así, por ejemplo, los grupos más reacios a la privacidad pueden no querer incluir sus datos en bases de datos relacionadas con la salud. Por un lado, esto tiene beneficios para el grupo —ya que sus derechos de privacidad van a estar garantizados— pero puede tener costos sociales más amplios, ya que la investigación relacionada con la salud podría beneficiarse de conjuntos de datos más diversos y completos. Por otro lado, la participación en estos procesos de gobernanza democrática de los datos contribuye a desarrollar la capacidad de las personas para abordar cuestiones fundamentales relacionadas con la datificación, lo que permite crear sociedades resistentes e innovadoras.

Sin embargo, dado que estos sistemas autónomos compiten y a menudo desplazan el papel de las instituciones centralizadas como principales definidoras de la gobernanza de los datos, algunos actores públicos se esfuerzan por limitar la capacidad de escala. Argumentan que las sociedades requieren que el poder esté centralizado en las autoridades públicas, con la capacidad y la posición de ejercer dicho poder, incluso en contra de los intereses de determinados retenedores individuales.

Sobre cómo esbozamos este escenario

En esta versión abreviada de la metodología, primero intentamos identificar las fuerzas que dieron forma al pasado a través de una investigación documental para comprender mejor cómo el pasado se mezclaba con el presente. En ese proceso, nos esforzamos por identificar y sintetizar algunas de las principales tendencias tecnológicas, por un lado, y los procesos sociopolíticos que las conforman, por otro.

A continuación, colaboramos en la elaboración de un conjunto de historias ficticias sobre el futuro, por medio del método de un cadáver exquisito. Inmersos en esa dinámica de colaboración ejecutiva y sin juicios de valor, pasamos rápidamente a discutir los dos ejes clave que podrían determinar las formas de evolución de la datificación. A continuación, discutimos los tipos de mundos que podrían proporcionar las diferentes combinaciones de elementos.

Por último, tras varias rondas de revisión, volvimos a recurrir a la bibliografía y a los procesos históricos con el fin de ofrecer una reflexión.


 

Esta entrada es un extracto revisado de un próximo informe de JustLabs y OpenGlobalRights sobre los impactos que el proceso de dataficación ha tenido en los espacios públicos e íntimos a lo largo de estas últimas décadas, y cómo la forma en que los riesgos y las oportunidades se desarrollaron en el pasado pueden informar nuestra previsión sobre cómo este proceso podría afectar a nuestros derechos e intereses en un futuro próximo.

 

ORIGINALLY PUBLISHED: November 26, 2021

Juan Ortiz Freuler es asociado de JustLabs, afiliado del Berkman Klein Center, becario de doctorado de la Escuela de Comunicación y Periodismo Annenberg de la USC y remero del movimiento tecnológico no alineado.


 

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