¿Quién cree que se respetan los derechos humanos en Estados Unidos y por qué importa esto?

Con base en una encuesta representativa, una investigación encontró que la evaluación de las condiciones actuales de los derechos humanos y civiles tenía una fuerte correlación con las preferencias políticas de los encuestados.




Las elecciones de hoy en los Estados Unidos están, en parte, basadas en unas visiones en conflicto de cuán malos, o buenos, son los derechos humanos y civiles en ese país. Mis colegas y yo hicimos una encuesta a una muestra representativa de 2000 residentes estadounidenses en el otoño de 2018 y encontramos que la evaluación de los encuestados acerca de las condiciones actuales de los derechos humanos y civiles estaba altamente correlacionada con sus preferencias políticas.

 

Como lo indica el gráfico anterior, la mayoría de la muestra (el 61%), representada por las barras verdes, nos dijo que los derechos humanos/civiles se respetaban razonablemente bien en los Estados Unidos. Estos encuestados eligieron las dos categorías de respuesta más altas, cuando le dijeron a la empresa encuestadora que los derechos humanos y civiles en el país se respetaban “un poco” (38%) o “mucho” (23%). El 39% restante dijo que los derechos se respetaban o “muy poco” (27%) o “para nada” (12%).

Transformamos el nivel percibido del respeto por los derechos humanos y civiles a una escala de 0 a 1, en la que 0 = “los derechos no se respetan para nada” y 1 = “los derechos se respetan bastante”. El promedio para la población estadounidense en total fue de 0,57, lo que indica que la evaluación de la población general de las condiciones actuales de los derechos humanos y civiles era moderadamente positiva.

Sin embargo, estos números ocultan unas diferencias importantes entre los republicanos y demócratas, y aquí es donde el vínculo es claro frente a las elecciones de hoy. Como lo indica el mismo gráfico, el 40% de los encuestados de tendencia republicana dijo que los derechos se respetaban “mucho”, comparado con sólo el 12% de los encuestados de tendencia demócrata. Y mientras que el 17% de los demócratas dijo que los derechos no se respetaban “para nada”, sólo el 6% de los republicanos dijo lo mismo.

Dicho de otro modo, el 77% de los encuestados de tendencia republicana en nuestra muestra creía que los derechos se respetaban “mucho” o “un poco”, comparado con sólo el 52% de los encuestados de tendencia demócrata. El puntaje promedio para los republicanos en la escala de 0 a 1 fue de 0,70, mientras que el de los demócratas fue sólo 0,49 (una disminución del 30%).

Los republicanos son mucho más optimistas acerca de las condiciones de los derechos humanos y civiles en los Estados Unidos de hoy en día que los demócratas. Esto es quizá debido a distintas opiniones sobre la raza, el género, el comportamiento de la policía, el trato de inmigrantes y refugiados y las actitudes hacia la importancia de brindar bienes económicos, sociales y culturales básicos a toda la población del país.

¿Por qué importan estas opiniones distintas?

La identidad política, desde luego, no es lo único que está correlacionado con las visiones de los encuestados acerca del estado de los derechos humanos y civiles en los Estados Unidos. En el país hoy en día, la preferencia política está fuertemente asociada con las opiniones de los ciudadanos acerca de toda suerte de otros temas.

Para saber más sobre esto, hice unos modelos estadísticos en los que “el respeto percibido de los derechos humanos” era la variable causal de interés. El factor que quería explicar era la actitud del público hacia una política, un actor o una organización determinados. Mis modelos estadísticos controlaban por la afiliación política, el sexo, la edad, la educación, hasta qué punto se sentían seguros financieramente, la raza, la religión, el lugar de residencia (urbano, suburbano, pueblo o rural) y la región del país (sur, noreste, medio oeste, oeste) de los encuestados.

Al controlar por estos factores, los encuestados que pensaron que los derechos humanos se respetaban “mucho” tenían actitudes frente a la política pública muy diferentes que quienes creían que los derechos humanos no se respetaban “para nada”. Por ejemplo, eran:

-       33% menos partidarios de judicializar a los policías acusados por uso excesivo de la fuerza;

-       28% menos opuestos a torturar a individuos que presuntamente habrían cometido un acto de terrorismo;

-       19% menos partidarios de brindar un seguro de salud para todas las personas;

-       13% menos partidarios del derecho a decidir de las mujeres;

-       9% menos partidarios de un aumento en el gasto de infraestructura;

-       5% menos partidarios de los esfuerzos del gobierno para promover reformas a la justicia penal.

Los encuestados que pensaron que los derechos se respetaban “mucho” también tenían ideas distintas acerca de líderes, sectores y organizaciones de los Estados Unidos. Por ejemplo:

-       Confiaban un 300% más en Donald J. Trump;

-       Estaban un 55% más abiertos a la “derecha alternativa”;

-       Estaban un 41% más abiertos a la Asociación Nacional de Rifles;

-       Estaban un 39% más abiertos a Fox News;

-       Estaban un 20% menos abiertos a Black Lives Matter;

-       Estaban un 10% menos abiertos a los profesores universitarios;

-       Estaban un 10% menos abiertos a la NAACP, un grupo de defensa de derechos de afroestadounidenses;

-       Confiaban un 7% menos en las organizaciones de derechos humanos o civiles;

-       Estaban un 6% menos abiertos a Planned Parenthood;

-       Estaban un 6% menos abiertos a las Naciones Unidas.

¿Qué determina hasta qué punto piensan los estadounidenses que se respetan los derechos humanos y civiles?

Para explorar las causas de estas percepciones, hice otro modelo estadístico en el que el resultado de interés era el nivel de respeto percibido. Los resultados indican que:

-       Los encuestados que se sentían con más seguridad financiera estaban un 46% más dispuestos a creer que los derechos humanos se respetaban en comparación con quienes se sentían con la peor seguridad financiera;

-       Los encuestados que estaban en el tope de un índice de “etnocentrismo blanco”, que promediaba las respuestas a cuatro preguntas acerca de políticas e identidad raciales, pensaron que los derechos en este país eran un 37% más respetados que quienes estaban al fondo del índice de etnocentrismo blanco;

-       Los encuestados que se identificaron con más fuerza con el Partido Republicano creían que los derechos se respetaban un 27% más que quienes se identificaron con más fuerza con el Partido Demócrata;

-       Los hombres encuestados pensaron que los derechos se respetaban un 11% más que las mujeres encuestadas.

De forma interesante, varios factores que se asegura que son importantes, como la educación, la identidad racial (y no las opiniones acerca de la raza) y la afiliación religiosa, no tuvieron un impacto estadísticamente significativo en la evaluación del estado de los derechos humanos y civiles en los Estados Unidos hoy en día. En lugar de ello, las finanzas personales, las opiniones acerca de las relaciones raciales, la filiación política y la identidad de género fueron las variables que más explicaron los resultados.

Esta investigación fue realizada hace dos años, antes de el asesinato de George Floyd y la movilización social posterior. La covid-19 también pudo haber alterado la percepción pública al respecto. En mi opinión, es probable que ambos fenómenos hayan aumentado las distinciones entre republicanos y demócratas en la evaluación ciudadana del respeto por los derechos en los Estados Unidos. La violencia policial se ha vuelto un asunto central en el país, y es probable que quienes pensaban que eso era un problema en el otoño de 2018 estén más convencidos ahora. Y aunque un cierto porcentaje de escépticos puede haberse convencido por el movimiento Black Lives Matter, otros se pudieron haber ido en la dirección opuesta. Si pudiera repetir la misma encuesta hoy, creo que la polarización de la opinión pública sería mayor.

Los ciudadanos estadounidenses están votando hoy por su próximo presidente. Debajo de esta decisión hay un sentido implícito de cuán bien, o mal, se respetan los derechos en los Estados Unidos.

 


**Este texto fue publicado originalmente en https://ongloballeadership.com/f/human-rights-and-america. Reproducimos una versión modificada aquí con permiso del portal.

 

ORIGINALLY PUBLISHED: November 3, 2020

James Ron es cofundador de Azimuth Social Research, una empresa de análisis social. Para más información, visite www.jamesron.com.


 

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