La «casta global» brilla por su ausencia en el discurso sobre la conservación

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Los portugueses llevaron la palabra casta, origen del término inglés caste, a la India en el siglo XVI. Aunque se ha asociado principalmente con el sur de Asia, el sistema de castas y formas análogas de discriminación existen en otras partes del mundo. Por ejemplo, algunos quilombolas relacionan sus luchas en Brasil con los debates en torno al sistema de castas. Del mismo modo, es posible analizar la subyugación de los batwa —pueblos indígenas de la República Democrática del Congo (RDC), también conocidos como pigmeos— a través de ciertos marcadores de casta. Sin embargo, la casta brilla por su ausencia en el discurso conservacionista, que centra la indigenidad en los debates sobre la desposesión histórica de tierras, el control actual de los recursos naturales y la participación futura en la toma de decisiones.

La mayor parte de la investigación histórica, religiosa, antropológica, sociológica y política sobre el sistema de castas se ha centrado en la India y el sur de Asia. Los estudios coloniales y poscoloniales han señalado términos nativos para referirse a las castas, como jati y varna, y han utilizado pruebas de textos antiguos para argumentar que la base jerárquica del sistema de castas tenía sus raíces en la tradición y la ideología precoloniales —una conclusión que ignora los factores económicos y las relaciones estructurales de poder que sustentan el fenómeno. Centrarse en estos últimos elementos amplía la aplicabilidad de la casta como marco interpretativo más allá de las tradiciones, religiones e ideologías del sur de Asia, y da inicio a un diálogo global. 

La casta como fenómeno global

Los incansables esfuerzos de los pueblos indígenas y sus aliados en todo el mundo han garantizado la centralidad de los derechos y las voces de los pueblos indígenas en las principales agendas, compromisos, debates y casos judiciales relacionados con la protección de la naturaleza. Las crisis superpuestas del clima, la biodiversidad y la salud han unido a los pueblos indígenas, los defensores de los derechos humanos y los conservacionistas para construir una visión común. Sin embargo, estos esfuerzos no han abordado adecuadamente a los pueblos indígenas afectados por las estructuras de casta ni a las numerosas personas oprimidas por el sistema de castas que quedan al margen de los debates sobre la naturaleza. Hay varias razones para ello.

La falta de representación en plataformas internacionales y organizaciones de conservación de personas que se identifican como pertenecientes a grupos afectados por el sistema de castas significa que estas personas no tienen necesariamente oportunidades de participar en el discurso sobre la conservación y la biodiversidad. La exclusión y la infrarrepresentación se producen incluso en el sur de Asia, la región donde el sistema de castas recibe mayor atención. En su ensayo «Why Dalits dislike environmentalists» (Por qué a los dalits no les gustan los ecologistas), la socióloga Gail Omvedt describe esta marcada alienación entre los movimientos anticasistas y los ecologistas. Mukul Sharma también ha demostrado cómo el ecologismo tradicional y los estudios medioambientales convencionales han dejado de lado con frecuencia las voces de los dalits. Además, en regiones geográficas donde los debates sobre el sistema de castas son incipientes o emergentes, puede haber menos conciencia de los beneficios de utilizar un marco de castas en los debates globales. Al mismo tiempo, los conservacionistas que participan en esas conversaciones globales pueden considerar que el sistema de castas es un problema limitado al sur de Asia.

Activistas de países tan diversos como Burkina Faso, Chad, Japón, Senegal y Estados Unidos están impulsando debates globales desde la perspectiva de las castas, reuniéndose en varias ocasiones y difundiendo un llamamiento para erradicar la discriminación. Sin embargo, estos debates aún no se han conectado con el discurso sobre la naturaleza o la conservación. Suraj Yengde ha descrito este trabajo como la continuación de una agenda anticaste inconclusa iniciada por grupos dalit en la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo de 2001. A continuación, teoriza sobre la idea más amplia de la «casta global»: un mecanismo estratificado de jerarquía social absoluta y control que deshumaniza ciertas formas de trabajo. El artículo de Yengde muestra cómo la casta, entendida como una práctica ligada al estigma perdurable, la humillación, la contaminación por parte de los marginados, la endogamia estricta, la condición de minoría, la aceptación espiritual o el linaje a través de la herencia, entre otras regulaciones socioculturales, puede reproducirse fácilmente en todo el mundo.

Un estudio de caso sobre la casta global: la República Democrática del Congo

Los antropólogos que estudian la cuenca del Congo han hecho referencias superficiales a los batwa de la RDC como una «especie de casta inferior», la casta más baja o una «tercera tribu». Sin embargo, estas referencias superficiales no contribuyen a comprender lo que podría ser una relación basada en castas entre antiguos o actuales grupos de cazadores-recolectores y sus vecinos bantúes.

Los elementos clave a tener en cuenta aquí son la subordinación y la sumisión.

En un intento por proteger su modo de vida y hacer frente tanto al despojo histórico como a la discriminación continua a la que siguen enfrentándose con respecto a sus tierrasancestrales, los pueblos batwa, efe y mbuti de la RDC se han movilizado en torno al concepto de «indigenidad». Han utilizado este marco para reivindicar y reclamar derechos tanto en el contexto nacional como internacional.

El marco global de las castas puede servir como punto de partida para profundizar en la comprensión de esta discriminación estructural. Los siguientes indicadores de casta, que han surgido de mis propias conversaciones con las comunidades batwa, marcan una dirección para futuros estudios: 
 

  1. La naturaleza de las relaciones entre las comunidades batwa y las no batwa

  2. La «otredad» de los batwa, que da lugar a una posición subordinada dentro de una jerarquía discriminatoria basada en el linaje y la ocupación

  3. El despojo histórico de tierras y la exclusión de los batwa de las decisiones sobre límites, uso y gobernanza

Prestar mayor atención al marco global de las castas permitiría a los conservacionistas, a la sociedad civil y a los actores gubernamentales examinar más a fondo las causas fundamentales de la discriminación que ha provocado impactos adversos y multigeneracionales para los batwa. La visión de la sociedad congoleña de los batwa como un grupo inferior y en posición subordinada obstaculiza la búsqueda de soluciones constructivas y duraderas. Además, un estudio desde la perspectiva de las castas globales también podría introducir el tema de las castas en el discurso sobre la conservación en otras zonas del mundo donde se necesitan nuevas perspectivas sobre las experiencias de los pueblos indígenas en materia de discriminación estructural.

 

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no representan las de la «Wildlife Conservation Society».